No tan diario pero no tan nunca

Llevo casi un mes sin esciribir aquí, justo como temí que pasara. Sé que hago este tipo de cosas y hasta le puse No tan diario al blog como advertencia.

En parte, decidí empezar el blog como símbolo de disciplina. Antes he hecho cosas parecidas, como decidir rasurarme cada tercer día durante varios meses sólo para ver si puedo.

Uno podría pensar que entonces mi inconstancia es por falta de entusiasmo, y ciertamente con una fuerza de voluntad como la mía, simplemente proponerse hacer una cosa no lo vuelve fácil. Tal vez haya un poco de eso, me puedo estar fastidiando solo porque me propuse ser constante, pero no es toda la historia. Lo sé porque lejos de aburrirme como mi barba, me gusta escribir el blog.

He tenido otro problema que tal vez suene ridículo.

Empecé a leer otros blogs.

No quiero copiarlos, quiero que mi blog no sea como ninguno de los que he leído. Esto complica mucho las cosas, me hace descartar muchas ideas, frustrarme y aceptar la siguiente que se asome…

Esto me ha pasado antes. Como pasatiempo escribo cuentos cortos. Más bien debería decir que planeo cuentos cortos. He empezado una fracción muy pequeña de ellos. He terminado una fracción menor.

En parte es por flojo, pero también es porque leo mucho. Cada cosa que quiero escribir se parece a una que he leído y me siento plagiario. Entonces pienso, bueno, pero yo tengo este lindo giro, y luego pienso ese lindo giro es análogo a este que leí acá, ¡ah! pero lo puedo poner en primer persona, y funciona, hasta que noto que mi narrador es muy parecido a cierto personaje y…

Conjeturo que exagero. Los matemáticos somos muy sensibles a las analogías, está eso. Pero principalmente, ¿qué me importa que se parezca a algo más que leí, sobre todo cuando escribirlo es un mero pasatiempo?

No sé, no sé. Pero sé que me estorba. Y sé que Lars Gómez nunca lee poesía.

No quiero abandonar a este blog y su puñado de lectores (son como 8, creo). ¿Se vale renovar los juramentos de constancia? Si sí, ¿cuántas veces?

Autor: Omar

re(des)conocido autor de 1.0 blog(s).

8 thoughts on “No tan diario pero no tan nunca”

  1. Esta entrada se parece a una que lei el otro día…
    🙂

    Yo también conjeturaría que estás exagerando un poco. A final de cuentas valdría preguntarse que tan erróneo es imitar cosas que conocemos.

    Un autor (no estoy seguro, posiblemente Gaiman) decía que no es malo que escriba uno copiando elementos de otros autores. Lo importante es seguir escribiendo, en el proceso se irá encontrando la propia voz.

    (Y ahora este comentario es una copia de aquella entrada donde lei esto… ah) <shrug>

    Yo diría que sí se vale renovar esos juramentos de constancia. Incluso podrías encontrar una especie de constancia en eso.

    ¿Cuántas veces?
    Una más.

  2. Hola Omar, esta es la segunda vez que intento ponerte el comentario porque la costumbre de usar emacs me hace usar Ctrl+W …

    qué quería decirte? qué te había escrito?

    Ah si! que no me importa qué tan seguido escribas, qué tan motivado estés para hacerlo, qué tan mínima sea la porción que termina en tu blog, ni qué tan parecido pueda ser a otras cosas, yo siempre disfruto mucho leerte. En partícular me gusta tu honestidad, tu sencillez, tu claridad, tu estilo y tu inteligencia.

    Definitivamente si no fueras mi amigo no leería tu blog, pero no leo los blogs de otros amigos a menos que no tenga nada que hacer. El tuyo, en cambio siempre vale la pena.

    No necesito renovación de juramento y sé que tu tampoco lo necesitas, y en todo caso sería inútil. Prefiero disfrutar lo que compartes, en la frecuencia y forma en que lo haces. Aunque definitivamente sería una pena no leerte.

  3. La solución es obvia: si quieres escribir y leer te estorba, deja de leer. 🙂
    Yo diría que se vale renovar los juramentos de constancia pero sólo si cada vez lo haces más solemnemente. Yo digo que el próximo ya necesita ser ante notario.

    Sigue escribiendo, por fa.

  4. Omar,
    Sobra decir que este blog fue una agradable sorpresa y más aún cuando estoy en medio de tantas trivialidades involucradas con mi trabajo…pero en fin, a lo que iba…
    Me puse a pensar que tal vez, en medio de la tormenta de ideas que me imagino has de tener antes de poder escribir algo(cosa que comparto completamente contigo)exista el deseo incontenible de transmitir algo…que es ese algo? no tengo la menor idea, mi intelecto no viaja a esa velocidad.
    Lo que si puedo decirte es que ya tienes otro lector de tu blog y que espero sea una motivación más para seguir llenandolo de pedazos de diferentes días.

  5. Estimado compañero Antolín ( No le digo Don Omar, por que, además de sonar a reggetonero, suena a plagio).
    Lo de los cuentos me pasa a mi también, en cuanto los empiezo a estructurar se me antojan similares a otros e incluso anacrónicos
    por ejemplo
    Llega un señor y pregunta por su Mamá, la cual a mención de él sabemos que es muy pero muy viejita; su esposa le dice que está afuera usando el traje de jardinería que le regalaron en su cumpleaños.
    Va la imagen al jardín y vemos a la venerable anciana como pasita dentro de un exoesqueleto que le ayuda a hacer jardinería ( pero a escala industrial).
    ya sé, terrible, cuando lo imaginé era innovador, ahora que lo visualizo parece un mal episodio de Dexter’s Lab.
    ¿Que podemos hacerle?

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