Los hechos en el caso de Askold Khovanskii

Miren: la verdad no sé si sea cierto.

Mi maestro de Teoría de Galois y Superficies de Riemann (eso es un solo curso, por si había alguna duda) es un príncipe.

Oímos sobre esto, Paola y yo oímos, quiero decir, de boca de Mario mientras comíamos sushi: con el tema del pintoresco inglés de algunos miembros del departamento la plática viro naturalmente hacia Khovanskii, conocido en círculos lingüísticos por haber inventado la utilísima palabra handable. (Como prueba de su naturalidad les propongo adivinar su significado: apuesto a que más de la mitad aciertan.)

Mario dijo príncipe Khovanskii. No me dí cuenta de inmediato, pero cuando lo noté naturalmente le pregunté por qué le decían así.

No es que le digan así, nos dijo, es que realmente es un príncipe. Roland asintió: él ya conocía la historia; es decir, Mario tiene, o bien un testigo, o bien un patiño –si es que nos tomaron el pelo.

Nos dijeron que podía encontrar el escudo de la familia Khovanskii en la página web de Askold Khovanskii, abajo de la lista de articulos matemáticos que ha publicado. Está afirmación pude comprobarla fácilmente después.

Nos contaron que una vez Khovanskii le dijo a sus alumnos que no podía asistir a la siguiente clase porque tenía una cita muy importante. Después del día de la clase cancelada, sus alumnos hallaron una fotografía de él en el periódico. Una fotografía de la Reina de Inglaterra y otras personas de importancia.

Miguel Raggi, muy impresionado con la sangre real de mi maestro, soñó, pocos días después de que le conté, que Khovanskii era mi asesor. Soñó que yo le decía a Khovanskii que Miguel era mi hermano, con el fin de conseguir una invitación al castillo Khovanskii para él y su madre.

Me pregunto donde vivirá mi profesor. ¿Tendrá un castillo en las afueras de Toronto? ¿Tal vez un elegante penthouse en Yorkville decorado con cuadros de los maestros impresionistas y huevos Fabergé? Sería divertido; sé que comparte su cubículo y que suele vestir pantalones de mezclilla, camisas de cuadros y tenis azules.

Autor: Omar

re(des)conocido autor de 1.0 blog(s).

9 thoughts on “Los hechos en el caso de Askold Khovanskii”

  1. De Rusia, digamos.

    Pareciera que Askold Khovanskii, mi profesor, es descendiente del principe Ivan Adreyevich Khovanskii, un boyardo que dirigio una revuelta en Moscu en 1682. Obviamente, el padre del revoltoso, Andrei Khovanskii, tambien era principe.

  2. Siempre me ha parecido interesante ver cómo eso de la realeza funciona hoy en día. Los que fueron siguen queriendo serlo (tu profesor, así como los muchos de muchas partes de Europa que siguen asistiendo a las fiestas de la nobleza).

    En otro orden de ideas, me parece excelente que Don Omar tome clase con un principe de la Boyardía.

  3. Decir que eres principe porque alguno de tus antepasados hace 300 anhos fue principe de algo es ya una jalada. Hay algo mal en la cabeza del maestro.

    Alguien escribio hace algun tiempo en un periodico que 50% de los ingleses son descendientes directos de algun rey de inglaterra. En teoria todos ellos podrian ser principes.

    Seria interesante calcular que porcentaje de la poblacion de EU o Canada tiene algun rey europeo (digamos de los ultimos 1000 anhos) como antepasado directo. Serian millones! probablemente mas de la mitad.

  4. No, pero una cosa es antepasado directo y otra es que seas el primogénito del primogénito del primogénito…del primogénito del príncipe.

    No sé si éste sea el criterio; ciertamente así bajas bastante los números.

  5. Cuando leí el comentario de Ramón me pregunté que quería decir lo “directo” de la descendencia. ¿Hay descendientes indirectos? Si sí, ¿qué son?

    Pienso que descendiente ha de ser un hijo de un hijo de un hijo …
    y que descendiente directo ha de ser primogéntio del primogénito del primogénito …

    Si es así, aunque muchísima gente viva hoy podría ser descendiente del príncipe Khovanskii, a lo más unos 3 o 4 podrían ser descendientes directos de él (y serían, claro, abuelo, padre e hijo de una misma persona si son 4).

  6. La cuenta final es la misma, más o menos; pero la cosa puede ser más complicada como consecuencia de esas reglas en las que si no hay hijos varones, entonces es la hija mayor y si el hijo mayor no tiene hijos, entonces la descendencia se continúa a través del segundo hijo, etc.

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